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La fiesta por el aniversario de los Union Saver y por los mas de 10 años de paz en la Ciudad Central, se lleva a cabo en la misma, e inunda de felicidad y alegría a todos los habitantes y turistas que llegan a formar parte de esta celebración...pero las fuerzas del caos están dispuestas a arruinar la fiesta y cuentan con un sin fin de quimeras digitales, para llevar a cabo su tarea.
El descubrimiento de las ruinas del Monasterio Draco, tallado en lo alto de una desolada montaña en el valle de los dragones, ha despertado un gran interés por todo el Digimundo. Principalmente porque según los tallados de la pared exterior dentro de las ruinas se encuentra un obre mágico que contiene en su interior la data y poder del treceavo Royal Kinght, la cual sera dada a quien reclame dicho objeto. Según la historia grabada en los murales, el obre fue dejado allí por el mismo Royal Kinght en caso de que su poder sea necesario para derrotar al mal que se alce en el futuro...por desgracia semejante premio también a llamado la atención de quienes usarían el poder para sus propias metas egoístas. Por lo que esta aventura ahora se a vuelto una carrera por ver quien consigue el gran premio.
Luego de que un grupo de Digital Inc profanara unas ruinas con su tecnología, provocando la desaparición del mismo grupo; la famosa cueva de las profecías de Shakamon, First Cave, sufrió un terremoto y una nueva profecía se escribió en su pared…pero esta poseía un gran dilema puesto estaba incompleta:
“Fue nuestro padre quien alzo los muros. Fue nuestro Señor quien cubrió la cuna con el techo. Fue el todo poderoso quien tallo las inscripciones. Fue Yggdrasil quien puso a dormir al …[parte dañada]…Hijo de…[parte dañada]… en su interior la fuerza pura del caos crece…[parte dañada]… Witchelny…[parte dañada]… Su despertar traerá un gran cambio. Su despertar traerá caos y destrucción. Su despertar traerá la destrucción de los Royal Kinghts.”
Ante esta noticia los clanes se apresuran en actuar y llegar a las ruinas lo antes posible.
Han pasado ya varias épocas dentro del mundo digital desde que los Royal Knights, los caballeros de Yggdrassil encargados de proteger y vigilar el mundo digital, desaparecieron sin dejar rastro alguno. Por muchos años, fueron buscados por sus seguidores; pero nadie obtuvo ninguna pista de ellos, ni siquiera alguna señal de que pudieran seguir con vida… simplemente, desaparecieron de un día para el otro en la nada misma. Pero aunque la presencia de estos caballeros desapareció de la faz del mundo; sus espíritus siguen vivos en los corazones de los Digimons que transmitieron las grandes hazañas de los Royal Knights como leyendas con el pasar de los años; y tal es esta vitalidad memorial que al día de hoy, se celebra un gran festival en honor a los caballeros santos.
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El agua refleja aquello que no podemos ver [Rin Okumura]

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El agua refleja aquello que no podemos ver [Rin Okumura]

Mensaje por Mato Kuroi el Sáb Mar 29, 2014 11:21 pm

Abría mis ojos lentamente, mis parpados estaban pesados y mi visión algo borrosa en un principio, como si me acabara de levantar de un sueño muy pesado- Donde... ¿Dónde estoy?... -resonaron estas palabras en mi cabeza. Cuando mi visión se restauró me dediqué a observar mi alrededor: era un paisaje triste, gris y desolado. Las nubes habían sido hundidas en el color monocromo del cielo, a mis costados donde parecía estar recostada, sentada o... como sea que me encuentre en este momento, no había ni una señal de hierba, era solo piedra seca, lisa y fría. Grandes montones de rocas gigantes que se encontraban apiladas una por una hasta llegar casi al cielo era lo unico que te hacía creer que no estabas solo en este lugar, fuera de eso, sentía que en este sitio solo me encontraba yo en profunda soledad- ¿Que es este lugar?... -volvió a resonar en mi cabeza. Quise levantarme pero mi cuerpo no me reaccionaba, no podía ni verme a mi misma, por lo que en un acto desesperado fijé mi vista nuevamente hacia el cielo donde, con algo de dificultad, pude alcanzar a ver un destello formarse entre las grises nubes.

De una forma inexplicable, mi visión me dejó ver mas allá de las nubes y con una cercanía increíble lo que estaba sucediendo tras esa barrera monocromo- ¿Quienes... son? -veía a una chica con grandes alas en sus espaldas, parecía un ángel sin dudar algunas, aunque no parecía ser como los ángeles que pintan en los libros y en otro tipo de historias, ella no parecía pacífica, pues incluso llevaba en su mano una espada bien empuñada, y sus ojos... no sabía bien lo que me decían sus ojos... ¿Estará enojada? ¿Angustiada?... ¿Aterrada? Varios destellos aparecieron a lo lejos y, en cuestión de segundos, tres navajas rozaron cerca de la chica alada quien con maniobras por los aires logró evitar dos de estas a duras penas mientras que otra le provocó una herida muy notable en el brazo derecho, el que sostenía la espada, provocando que esta cayera y se perdiera en ese mar de nubes. La chica mostró sus dientes frustrada por lo que acababa de pasar mientras que su mano izquierda se cubría la herida, yo no sabía que estaba sucediendo, tampoco sabía si podía hacer algo, pero vi que una sombra se acercaba velozmente hacia sus espaldas- ¡Cuidado! -quise gritar pero este ''grito'' volvió a resonar solo en mi cabeza.

Increíblemente, la chica pareció escuchar mi llamado e hizo aparecer en un destello celeste y azul un objeto con el cual bloqueó la navaja de la sombra que, más de cerca, me permitió ver que se trataba de ¿un chico? vestido de ropas verdes, vendado de la parte inferior de su cara permitiendo ver solo sus rojos carmesís que chocaban con los ojos azules de la ángel. Eso que la chica había materializado se trataba de un bastón que, aunque resistente, no parecía querer durar mucho por la resistencia que ambos estaban provocando. Los ojos de ese chico que agredía a la ángel parecieron brillar, incluso podría jurar que esbozó una sonrisa, algo que dicha chica se percató perfectamente mostrandose angustiada al instante. Ambos se separaron cuando un ave de colores rojos pasó frente a ambos cortando la cercanía y de inmediato cambió de dirección hacia el ángel, colocando las garras de sus patas hacia al frente e intentando rasgarla con estas. Ella de inmediato se hizo hacia un lado para evitarlo. Noté como en su rostro bajaban algunas gotas de sudor mientras que en su rostro se marcaba una expresión de angustia, como si algo le estuviese doliendo más allá de la herida en el brazo, algo... interno. Nuevamente se dio la vuelta al escuchar un agudo sonido que incluso yo pude escuchar, otra ave de plumaje oscuro lanzó hacia ella unos ¿Shuriken? Esta vez uso su bastón para desviar el camino de las filosas armas que iban hacia ella pero la estaba comenzando a notar cada vez más exhausta que antes, como si las energías se le estuviesen terminando- Un momento... esas dos aves... ¿Tienen sus ojos cerrados? -si, eso parecía, ambas parecían incluso estar dormidas.

El ángel volvió su mirada hacia el chico de ojos carmesí quien, podría jurar, estar disfrutando de esta escena. Ella le mostró sus dientes con furia mientras tomaba con fuerza su bastón y se lanzó de nuevo contra él para golpearlo- Por favor... dejen de pelear... ¿No ven que van a salir lastimados después de todo esto? ¿Porque no quieren arreglar sus problemas hablando? Porque... ¿¡Porque no pueden escucharme!? -el chico empuñó con fuerza su navaja y, en un rápido movimiento, la dirigió hacia el pecho del ángel quien solo se quedó paralizada de forma tan repentina- ¡NOOOOO!

- No... no... Haz algo.... ¡NO DEJES QUE...! -me levanté exhaltada, dandome cuenta de que estaba ahora mismo sentada sobre mi cama, y con alguien mirandome...
- Si que eres rara... -ese niño enano con ojos indiferentes que me miraba tan extraño se trataba de mi molesto hermano menor: Hiro.
- So...¿Solo fue... un sueño? -no podía creerlo, se había sentido todo tan real, incluso podía sentir el viento sobre mi piel, y yo.. ¿Estaba... estaba llorando? si, una lagrima recorría mi mejilla.
- Jajajaja, ¡Mato se asustó~! ¡Mato está llorando~! Miedosa, llorona, Mato es una bebé llorona~ -se calló en cuanto le lancé una almohada en la cara.
- ¿¡Que estás haciendo en mi habitación en Domingo!?
- Ayer me pediste que te viniera a despertar temprano -se quitó la almohada de la cara- te vine a despertar hace unos minutos pero me entretuve oyendo como gritabas ''¡Cuidado! ¡Nooooo! ¡Que alguien los detenga!'' -se comenzó a reír en sus adentros, haciendo que mi rostro se pusiera algo rojo.
- Yo... yo no hablo en sueños... además, ¿Para que te pediría que me despertar tempra...? -fue entonces cuando lo recordé- ¡E-Es cierto! ¡El mensaje! -hice a Hiro a un lado y me levanté de la cama, yendo hacia donde se encontraba mi celular cargando y revisé los mensajes de la bandeja de entrada- ''Ve a la estación de trenes mañana a las 9 horas. Pasará por ti el tren que te llevara al nuevo mundo'' ¿¡A las 9!? -miré el reloj del celular, que marcaba ser las 7:44- ¡So-Solo tengo una hora y cuarto! -corrí rápidamente hacia mi armario, casi tropezandome en el camino, y empecé a descartar la ropa que estorbaba y no me gustaba sin darme cuenta que toda iba cayendo hacia la cabeza de Hiro.
- ¿Que tienes que hacer de importante a las 9 de la mañana en Domingo? ¿Y que es eso del nuevo mundo? -se quitó una de mis blusas que había caído sobre su cabeza pero enseguida le cae otra.
- Son temas para mayores de edad, no para niños como tu... ¡Ajá! -saqué la ropa que mas me gustó y la junté sobre mi brazo- Ahora me meteré a bañar.
- ¿Como que temas para mayores de edad? Pero si tu tan solo tienes 15 años... Además, no creo que mamá te deje salir tan temprano de casa
- Si me deja ir a la escuela, ¿Porque no me dejaría salir? No digas tonterías Hiro...

...

- ¿¡Cómo que no puedo ir!?
- Ya me escuchaste Mato... -dijo mi mamá sin mirarme mientras servía el desayuno.
- ¡Pero mamá...! Es muy importante que vaya...
- ¿A la estación de trenes? ¿¡A esta hora!? ¿Y a donde piensas ir?
- ¡Ire a...! bueno... -me quedé en silencio unos momentos- ...No sé, pero tengo que ir, ¡Por favor mamá! Ya tengo 15 a...
- No me vengas con que ya tienes 15 años, que ya estas en secundaria... lo dices como si ya fueras lo suficientemente madura Mato, ni siquiera sabes cocinar un huevo -dijo mientras servía en los platos un par de huevos estrellados y un tocino, simulando una carita feliz, a un lado del palto había un pan tostado.
- ¡Que rico, huevos fritos!
- No sé porque metes en el tema eso... Además, siempre voy sola a la escuela, ¡Conozco perfectamente la ciudad! Mamá... prometo llegar temprano pero por favor, dejame ir...
- La respuesta es NO, Mato. No voy a discutir más contigo. Ahora come tu desayuno, que se va a enfriar...

Me quedé callada unos momentos, me sentía impotente cuando mi mamá se ponía de esa forma, sabía que por más que insistiera no me iba a dejar ir. Me senté en la mesa tolerando dificilmente las burlas de Hiro que se reía diciendome ''Te lo dije'', tambien escuchaba los murmuros de mi mamá hacia ella misma que decían cosas como ''No sé porque se ha puesto así de repente... ella no es así, ¿Será por la edad? Aún recuerdo cuando era solo una niña que se quedaba de Navidad despierta esperando a Santa Claus...'' yo, mientras, solo me encontraba desbaratando el huevo frito con mi tenedor sin ningun apetito- No tengo hambre... -dije en mis adentros. Saqué mi celular y miré el reloj: 8:30 AM. Suspiré- ¿Huh? Un nuevo mensaje... -abrí el mensaje y lo leí en mis adentros- ''El tren hacia el nuevo mundo se ha retrasado. Saldrá de la estación a las 9 horas con treinta minutos'' -mi mirada cambió de repente a una llena de determinación y cerré el celular.

- Mamá, me llegó un mensaje del club, hay entrenamiento en una hora -me levanté de la mesa- ¡Tengo que irme ya!
- ¡Mato, un momento! ¿No vas a desayunar?
- No tengo hambre en estos momentos, ¿Podrías guardarlo? Lo comeré llegando a casa -me dirigí rápido hacia la puerta.
- ¡Mato, espera...! -salí de la casa y cerré la puerta. Ella suspiró desganada.
- Ya que Mato no está... ¿Puedo comerme su pan?

Esta era la primera vez que le mentía a mi mamá, nunca antes lo había hecho, soy alguien que no soporta decir mentiras o hacer algo que poco después haga que mi consciencia me castigue, no sé como fue que tomé el valor para hacerlo esta vez- Solo será esta vez mamá, en verdad perdoname, pero prometo que regresaré y me disculparé... ¡Es una promesa! -seguí corriendo por largo rato hasta que me detuve en una parada de semáforo, aproveche este pequeño contratiempo para sacar mi celular y checar la hora- 9:12 AM... ya queda poco pero... -miré hacia mis lados- No recuerdo que camino se tomaba para ir a la estación, ¿Era el izquierdo o el derecho...? -miré hacia uno de mis lados, solo había un chico que estaba esperando el semaforo conmigo.

- Eh... ¡Disculpe! -llamé su atención- ¿No sabe que camino se tomaba para ir a la estación de trenes? Sé que es por aquí pero... no sé si había que doblar hacia la izquierda o hacia la derecha...

El chico me respondió que para ir hacia la estación solo se tenía que tomar el camino derecho, está bien. Agradecí y, en cuanto el semáforo se puso en verde, salí corriendo hacia dicho camino sin darme cuenta de que mi celular, mal puesto la ultima vez, terminó resbalando y cayendo de mi bolsillo, quedando a los pies del chico.
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Re: El agua refleja aquello que no podemos ver [Rin Okumura]

Mensaje por Rin Okumura el Dom Mar 30, 2014 9:29 am

Fruncí levemente el ceño como reacción a algo, un impulso automático instantes antes de despertar, y aunque sentía lo que hacía, todavía no entraba en razón de qué es lo que pasaba hasta que, segundos después, comencé a oír un sonido. Como un intento de para no escuchar nada más, me di media vuelta y tapé mi cabeza con la almohada. Estaba seguro de que funcionaría, pero no fue así, el sonido seguía ahí sólo que un poco más bajo, pero lo suficientemente molesto como para no dejarme seguir durmiendo.
-Aaagh, ¿qué diablos es ese ruido?
Lo que recuerdo es que me senté en la cama y la almohada comenzó a deslizarse por mi rostro, estaba algo mojada por cierto. No voy a negar que era baba, pero tampoco voy a admitirlo. A continuación me puse de pie y me acerqué encorvado hacia la ventana para abrir la cortina, y una vez que la luz entró cerré los ojos y me estiré hacia atrás para enderezar mi espalda. Con una mano en la cadera y con la otra rascándome la cabeza, bostecé y abrí lentamente los ojos para acostumbrarme al Sol. El sonido seguía ahí, pero no fue hasta ese instante en que me di cuenta de donde venía.
-¡Hyokomon, estas no son horas para tocar la flauta! Deja eso y regresa a dormir.
-La vida sin música no es vida. Por otro lado, sólo la compañía de una luna para poder lograr descansar. Su dulce mirada tranquiliza el alma del guerrero y en el sueño lo consuela con palabras y sueños.
Son las ocho de la mañana, Rin, el Sol se movió el equivalente a tres horas desde que abrí los ojos.

-Sí, pero eso no significa que te pongas a tocar tu flauta tan temprano. Al menos deja que "el Sol se mueva" tres horas más antes de despertarme. Ahora iré a dormir un rato más.
-No puedo imaginar ese momento en la que la razón por la que no acudiste al llamado del señor Mori sea... por tener asuntos más importantes en el colchón.
Ya estaba de regreso camino a la cama, planeaba dormir hasta que no pudiera más y me despertara por mi propia cuenta, pero entonces oí a Hyokomon mencionar lo del señor Mori, el dueño del restaurante para el que trabajaba.
-Dijiste que son las ocho ¿cierto?
-Hmmm... es importante que un guerrero recuerde... incluso cada rostro de los que cayeron de rodillas y con la ropa oscurecida en sangre bajo tu propia espada empuñada.
¡Ahora lo recordaba! Hoy tenía una reunión en el restaurante con todos los que trabajaban allí, se supone que mañana vendría un cliente muy importante, un crítico de restaurantes de una revista si mal no lo recuerdo... ¿Por qué no se consigue un trabajo de verdad? Debe ser de lo más aburrido, ir a restaurantes de la ciudad, comer y luego escribir sobre como lo atendieron, qué estúpido... bueno, aunque la parte de la comida gratis no suena para nada mal. Tenía que estar a las nueve y media para la reunión, tenía un poco más de tiempo.
-Puedo dormir un rato más, con que salga veinte minutos antes de la hora llegaré bien.
-No.
-¿Quéee? ¿Ni siquiera media hora?
No.
-Ohhh, está bien ¡tú ganas! -dije frunciendo el ceño, malhumorado mientras me cruzaba de brazos-. Por cierto, ¿ya desayunaste?
-Esperaría el tiempo necesario para tener una buena comida y que no sólo llene el estómago si no también el espíritu. ¿Qué habrá para comer hoy?
-No lo sé ¿De qué tienes ganas? ¿Qué te parece un poco de arroz, pescado y unas verduras? -poniéndome mis pantuflas.
Él guardó su flauta dentro del cascarón para luego saltar desde la rama del árbol en donde estaba hacia el suelo. De ahí caminó unos cuantos pasos más y dio otro salto hacia la ventana de mi habitación, entró por ahí y comenzó a seguirme.
-Hop... hop... -mientras saltaba-. Suena bien a mis oídos.

Así que eso desayunamos, no tardé mucho en prepararlo, más bien era un desayuno rápido y sencillo. Cocinar el arroz y mientras tanto preparar las verduras, cortarlas y condimentarlas. A la mitad de cocción poner los filetes de pescado en la plancha y listo. En un poco más de media hora ya habíamos comido. Luego de eso, tomé una ducha y me vestí con mi suéter azul y la chaqueta blanca listo para salir.
-Es hora de irme. No sé cuanto me demoraré, pero vendré al rato, trataré de no demorarme. Dejaré todas las cosas aquí, no es necesario que las lleve ¿entendido?
-Da cada paso con cuidado, Rin.
-No me ocurrirá nada... No sé de qué se preocupa -esto último refunfuñando entre dientes.
Así salí de casa y comencé a caminar, no me había fijado en la hora exacta, pero aún así sabía que llegaría a tiempo, sobre la hora tal vez, pero llegaría.
No traje a Hyokomon conmigo por varias razones, las más importantes era; que a esta hora había demasiada gente en las calles como para que lo vean a mi lado y la otra era porque tampoco haría algo en lo que necesitaría de su ayuda, así que mire por donde lo mire, la mejor opción era que se quedara en casa. Además, confiaba en que se comportaría y no haría nada indebido... o al menos... eso espero. Ahora que pensaba sobre el polluelo, pude recordar lo que había pasado hace un momento, no era la primera vez que ocurría aquello de que me despertara temprano por su música o por alguna otra cosa que estuviera haciendo. Más allá de que los días de trabajo me ayudaba para que no llegara tarde, últimamente también ocurría los fines de semana, y eso que sólo hablo de una pequeña parte del día. No sé con certeza lo que hace en todo el día más que una u otra cosa, pero a pesar de que el diga de que no me preocupe por él, puedo notar que no vive plenamente en este mundo o al menos como se debería suponer que viva. Creo que su lugar es el Digimundo y ningún otro más. Siguiendo con el ejemplo, cuando estábamos allá, al levantarse, él solía ir a recoger comida, a pescar o simplemente a entrenar por su cuenta en algún lugar un poco alejado de ahí, o incluso esperaba hasta que yo me despertara para hacer la práctica del día. No es que me moleste, al contrario, me alegro de que siga conmigo todo este tiempo, pero... quiero lo mejor para él y sé que vivir aquí no lo es.
Ya pasó un mes, está por terminar el segundo y aún no podemos encontrar una forma de volver al mundo digital. No me importa dejar la comodidad de un hogar con tal de continuar nuestro sueño, eso es lo que nos mantiene unidos más que cualquier otra cosa. Buscamos y buscamos por todas partes, pero no podemos encontrar algo que tenga relación directa o una vía que una a los dos mundos. Me pregunto cuánto tiempo más tendremos que esperar.
De un instante a otro me llevé un gran susto al sentir como un automóvil pasaba por el frente mío al mismo tiempo que el conductor tocaba la bocina y me gritaba algo no pude llegar a entender, pero veo por qué lo hacía. Retrocedí unos pasos, aún con los ojos bien abiertos, hasta pisar de nuevo la acera y al mirar hacia arriba vi el semáforo en luz roja. ¿Acaso Hyokomon puede ver el futuro? ¿Por algo me habrá dicho que camine con cuidado? Suspiré.
-Ahh, como sea -volviendo a pararme de manera encorvada-. ¿Qué es esto de llamarnos a todos a las nueve de la mañana un domingo? ¿Acaso no tiene una familia que alimentar, hijos para llevarlos a un paseo? Psch, maldición...
Una voz me llamó la atención, venía de mi lado y era la de una chica, parecía un poco más pequeña que yo, en estatura también... espero que no me haya escuchado hablando sólo. Me preguntaba sobre la dirección de la estación de trenes, pero al principio no le había entendido.
-¿Qué cosa? Ahh ¿la estación? Bueno, sólo tienes que seguir hacia allá -alzando mi mano para señalar a la derecha-. Verás la entrada al subterráneo, no te confundirás, creo que son unas tres cuadras.
Sólo me dio las gracias y se fue corriendo en el mismo instante que pudo, mientras que yo... bueno, me quedé mirándola unos segundos y luego miré hacia el frente de manera desganada mientras algunos autos se detenían antes de llegar por la línea de cruce. Al dar el primer paso, sentí algo bajo mi pie.
-¿Huh? -quité el pie de su lugar-. ¿Un celular? Me pregunto de quién será.
No tenía nada en particular, sólo era un teléfono común y corriente. Lo único distinto era un colgante en forma de estrella, pero tampoco es que lo haría demasiado distinto a los demás. La pantalla estaba en negro así que toqué un botón cualquiera para que encendiera. Aproveché para fijarme la hora, las nueve y trece, parecía que llegaría más temprano de lo que me imaginaba. Un sonido comenzó a salir del aparato, era una música que no podía distinguir bien, pero sonaba extremadamente fuerte, no tengo la culpa de haberme asustado. Para tratar de que se callara apreté cualquier botón que tuviera al alcance de mis dedos, hasta que con uno, una nueva pantalla apareció. Era un nuevo mensaje.


"El tren hacia el nuevo mundo cambió de plataforma, de B1 a ED."


-¿"El nuevo mundo"?
La curiosidad pudo más y rápidamente entré a la casilla de mensajes, los últimos eran del mismo destinatario, todos... hablaban de aquel nuevo mundo. Tenía que ser de aquella chica, ella iba a la estación y junto con el mensaje eso coincidía, tenía que buscarla.
¿Será posible que...?
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Re: El agua refleja aquello que no podemos ver [Rin Okumura]

Mensaje por Mato Kuroi el Dom Mar 30, 2014 5:18 pm

Había doblado a la derecha tal y como me señaló ese chico, siguiendo corriendo sin mirar hacia atrás en ningún momento- ¿Agradecí la ayuda? No recuerdo, estoy tan agitada que no puedo pensar bien en lo que estoy haciendo -pero está bien, ya había pasado algunos negocios que reconocía perfectamente- Tenía razón, este es el camino correcto para llegar a la estación -sonreí por la afirmación- Solo tengo que buscar el subterraneo -por fortuna el segundo semaforo para peatones se había puesto en verde al momento en que yo iba a pasar, así evitaba mas retrasos. Mientras corría me ponía a pensar ''¿Cómo será ese nuevo mundo? ¿Será igual que este? ¿Sus habitantes son agradables?'' creo que estar pensando en este tipo de cosas sobre un ''nuevo mundo'' no es algo propio de mi edad, no estoy segura, siempre me han tratado como alguien rara... no es que me moleste pero si me inquieta ¿En que soy diferente para que me consideren ''rara''? Yo deduzco que es por que a veces me dejo llevar por mi mundo de sueños, mi imaginación, eso es lo que mas raro considero de mi pero no sé... yo tampoco entiendo bien lo que los demás piensan de mi- No, no debo pensar en eso, ahora lo unico que quiero ver es eso que me está esperando, de verdad existe, debe existir... un mundo paralelo a este -mis ojos mostraban un brillo que mostraba la determinación de mis sueños.

- Ahí esta el subterraneo -dije para mi misma en voz baja, deteniendo mi correr y parando un momento para respirar mas tranquilamente- Haa... haa... ¿Cuanto tiempo llevo corriendo? -me sequé el sudor de mi frente con mi brazo y me enderecé nuevamente- Cómo sea, ya que estoy aquí no hay porque tener más prisa -me estiré un poco para relajarme y después seguí mi camino hacia el subterraneo.

Nunca antes había entrado al interior de la estación de trenes, la razón por la que sabía que estaba por aquí es porque cerca había un centro de juegos donde solía ir a jugar en los juegos de video y ya me habían dicho que ahí se encontraba... pero bueno, eso es historia aparte. No sabía bien como era que me imaginaba una estación de trenes pero cuando entré no era muy diferente a lo que me tenía en mente, lo unico que me sorprendió fue que había tanta gente a horas tan tempranas de la mañana- Quizás todos tengan asuntos importantes a horas tempranas... en Domingo -hasta pensarlo sonaba raro. Tambien tenía la curiosidad de saber...- ...Si hay mas cómo yo que desean ir al nuevo mundo -saqué el dispositivo que me había entregado esa extraña persona encapuchada, mirandolo atentamente- Me gustan los colores, son mis favoritos, negro, azul y blanco... -alguien pasó por detrás de mi casi empujandome por el apuro e hizo que el aparato comenzara a brincar en mis manos, intentando hacer un esfuerzo por que este no cayera al suelo.

- Atatatata...! -atrapandolo fuertemente con ambas manos- Ufff... -suspiré de alivio, después me dediqué a verlo nuevamente- Me pregunto que será exactamente este dispositivo... -recordé entonces las palabras del encapuchado ante este objeto ''Esta será la llave que abrirá el tesoro escondido. Una vez que lo encuentres usalo sabiamente''- Esto no tiene forma de llave, ni siquiera se le parece... -lo miré extrañada- Además, ¿Que era eso del agua que cambia de color? El agua no cambia de color al menos que le pongas colorante... es transparente, no tiene color... -pensandolo bien, no sabía bien si sería capaz de cumplir el acertijo del encapuchado... ¿Será bueno que vaya?
- Ohhh... ¿Que es eso que tienes ahí? -preguntó un chico que se quedó bien el objeto en mis manos.
- ¿E-Esto? Bueno... no lo...
- Parece un celular, o un videojuego, ¿Puedo verlo? -sin esperar respuesta lo tomó de mis manos- Genial, ¿Cómo se enciende? -comenzó a aplanar los botones.
- ¡Espera un momento...! No sé como funcio...
- Esta cosa no enciende... quizás se quedó sin baterías -me lo regresó- Se ve bien de todas formas -se llevó la mano a los bolsillos y se fue. Yo me quedé sin palabras.
- ¿Eh... baterías? -el tenía razón, quizás esto no tenía baterías y por eso no funcionaba por más que le aplanara los botones...- Vamos a ver si tiene razón... -comencé a girarlo intentando buscar minuciosamente alguna entrada o cobertura donde se supone que deberían colocarse las baterías, pero solo tenía una especie de abertura encima- ¿Será aquí?... -sería extraño ya que estaba abierta, ¿No debería tener una tapa para evitar que las pilas se cayeran? Intenté meter uno de mis dedos para comprobar si había algo adentro pero, apenas lo toque, sentí una descarga recorrer todo mi brazo que hizo que lo soltara- ¡Ah! Me... ¿Me dio una descarga? -por un momento pude jurar ver que la pantalla se había encendido pero después de un milisegundo se volvió a apagar- ...Que extraño...

Me agaché para tomarlo y tenerlo sujetado en mi mano- Me pregunto que horas serán, creo que he consumido mucho mi tiempo aquí parada... -metí la mano en mi bolsillo intentando encontrar mi celular pero..- ¿No está?... -lo busque en el otro bolsillo pero hubo el mismo resultado, tambien comencé a palpar mi falda y mi ropa esperando sentir ese bulto que se forma con el celular pero no sentía nada.

- ¡¡M-Mi celular!! ¡Se perdió...! -no podía creerlo, no solo por el hecho de que mi mamá me regañara terriblemente cuando sepa que se me perdió el celular, si no que tampoco podré recibir ahora los mensajes del nuevo mundo... ¿Y si alguien mas lo encuentra y los lee?- Oh no... ¿En que líos me metí ahora?...

No podía quedarme aquí sin hacer nada, quizás el celular aun no ha sido tomado y pueda encontrarlo si repito los pasos de regreso- Lo intentaré almenos -me di la vuelta y me regresé.
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Re: El agua refleja aquello que no podemos ver [Rin Okumura]

Mensaje por Rin Okumura el Vie Abr 04, 2014 10:13 am

Quería largarme a correr inmediatamente tras esa muchacha, e incluso había dado un paso hacia adelante pero me detuve de inmediato, si se trataba de lo que yo creía no podía dejar a Hyokomon sólo y menos aquí, en un lugar al que no pertenece. Tengo que ir a buscarlo, pensé. Así que en vez de correr hacia la estación, me dirigí directamente hacia casa. Ya lo sé, sé que tenía una reunión muy importante en el restaurante, pero no podía desperdiciar esta oportunidad por más que sean sólo suposiciones y ansias con volver a aquel lugar. Y si estaba equivocado no importaba o al menos no ahora, encontraría otro trabajo luego, estoy seguro de que podría hacerlo, el viejo confía en mi.
Aprovechando que tenía el teléfono conmigo, lo abrí y me fijé en la hora a la carrera, nueve y catorce.
-Aún tengo... si a treinta le quito catorce, paso uno y le resto... ¡Ahh! Al diablo con las matemáticas, no hay tiempo para eso, pero sí tengo el suficiente como para ir de vuelta a mi casa y de regreso a la estación -dije mientras aumentaba aún más la velocidad.
Fueron cinco cuadras de regreso y ya estaba algo agitado, pero no podía tomarme un descanso, tenía que llegar sea como sea. Al entrar a casa no podía encontrar al polluelo por más que lo llamara y lo buscara en todas las habitaciones, antes de entrar había observado el árbol en el que duerme, pero tampoco estaba. Hasta que unos sonidos me llamaron la atención, venían de la cocina. Corrí hacia allí y me asomé por la puerta.
-¡Hyokomon tenemos que...!
-Por mucho ácido que escupas, no podrás derretir el acero de mi espada. Muere con honor y encuentra en ella la paz, maquina de maleficios.
-¡¿Qué estás haciendo con eso?! ¡Déjalo ya!
Había dicho que el mundo humano no era para él, y nada me haría cambiar de parecer. Es más, verlo pelear con la espada desenvainada contra un electrodoméstico encendido y fuera de control me hacía creer mucho más que este nunca sería su lugar. No para alguien que parecía venir del pasado.
-Rin, mis ojos se alegran de verte, pero esta es una batalla entre él y yo. Deja que sea una pelea justa.
-Nada de peleas justas en la cocina -me acerqué hasta la mesada y apagué el aparato-. -¿Qué es lo que intentas hacer peleando con esto?
-Es sabido que el azúcar despierta los sentidos y los agudiza. Quería probar el néctar dulce y ácido en mi paladar, que forme suaves olas a través de mi garganta.
-Si quieres hacer jugo de naranja tienes que exprimirla, no meterla en una licuadora. Aunque no suena tan mala idea... pero ese no es el punto. Debemos irnos. ¡Ahora!
-¿Qué futuro le depara a tu reunión?
-No iré. Y antes de que preguntes por qué, te diré que creo que encontré algo relacionado con el Digimundo, no sé muy bien lo que es ni tampoco estoy seguro de que sea exactamente eso, pero no me quedaré de brazos cruzados deseando saber qué es lo que hubiera sido o no.
-Un guerrero que no sigue su corazón es un simple ser perdido que sólo está. En cambio, aquel que lo hace, vive. Sabias decisiones, Rin.
-Sí, lo sé, hacer lo que uno tenga ganas pero sin molestar a los demás ¿cierto? Bueno, andando.
-Pero... ¿y el elixir?
¿Tanto por un jugo de naranja? Para evitar que luego se pusiera algo molesto, le cumplí el capricho. Tomé la jarra y se la volqué casi por completo a través de su pico hasta que quiso parar. Luego sacó de su cascarón la cantimplora de bambú que lleva siempre consigo y pidió que la llenara con la excusa de que quería "sentirse uno con la naturaleza" en el camino. No sé de donde saca esas cosas...
Iba a tomarlo del ala y a salir nuevamente hacia la estación, pero recordé que debía mantenerlo en secreto, nadie más aparte de mi tiene que verlo. Debe haber alguna forma de llevarlo a escondidas y que sea rápido... ¿Donde? ¿Donde? ¡Ya sé!. Fui hasta mi habitación y saqué una de las sábanas blancas y no sin antes pedirle perdón, la arrojé encima a Hyokomon. Fue gracioso, parecía que luchaba por sacársela pero no podía, era como un bulto blanco que se movía rápidamente.
Junté todos los extremos de la sábana y lo levanté del suelo, parecía una bolsa improvisada, pero al menos no se veía qué es lo que había dentro.
-Tienes que prometer que te quedarás callado o no te dejaré hacer jugo nunca más.
El silencio me decía de alguna manera que estaba de acuerdo, aunque creo que la amenaza estuvo de sobra, no fue necesaria ahora que lo pienso, él es muy disciplinado y obediente con respecto a las cosas que le pido. Es claro que soy su modelo a seguir jeje. Bueno, ehm... tomé los objetos que necesitaba, el Digivice y mi espada, que aunque no eran muchos, era los que necesitaba. Cargué al polluelo en mi hombro y cerré todas las puertas y ventanas hasta que salí a la acera e hice lo mismo con el enrejado exterior.
Partí por el mismo camino, no sin antes, echar un nuevo vistazo a la hora. Esta vez me quedaban tan sólo diez minutos, diez minutos para correr ocho cuadras y encontrar a una persona en particular entre cientos.
Al darme cuenta ya estaba de regreso a aquel punto en donde me había cruzado con la muchacha, iba a tomar el mismo camino hacia esa esquina, ella tal vez volvería hasta ahí al darse cuenta de que lo había perdido... sólo tal vez, al menos eso esperaba yo. De todas formas la distancia hacia la estación es la misma, no hay nada qué perder.
Nunca en mi vida he robado algo, creo que mi padre tuvo algo que ver, puede que siempre haya sido tan atento que nunca vi la necesidad para hacerlo. Pero ahora necesitaba la bicicleta del carnicero, nos conocíamos hace poco tiempo, pero lo suficiente como para robarle la bicicleta... digo, sólo para pedirle prestada por un momento, eso no es robar, claro que no lo es.
Al llegar a la esquina de casa vi que justo estaba dentro de su negocio, preparándose para abrirlo, pero a su bicicleta la había dejado afuera como siempre. No dudé en cruzarme rápidamente para... pedirle un favor. Era una de esas viejas que tenía un gran canasto adelante, bueno él es también un viejo, supongo que esa es la razón, así que puse a Hyokomon dentro tratando de que no descubrirlo, pero sin darme cuenta, el carnicero ya estaba detrás mío.
-Oh, buen día muchacho, qué extraño verte levantado a estas horas. ¿Tienes tareas que hacer?
-Sí, sí, tengo que llevar esto hasta allá. Oye, viejo, ¿seguro que esta cosa anda rápido? -sentándome sobre ella.
-Puede parecer vieja pero es de las mejores de su época, además que está en muy buen estado. Recuerdo que cuando era joven casi gano una carrera en el año...
-Mhm, eso es suficiente información para mí, nos veremos luego. Sólo espero que no se desarme en el camino.
-...ahí conocí a mi espo... ¿A... a donde crees que vas con eso? ¡Regresa aquí! ¡No te escaparás!
-¡Lo siento, pero la necesito! ¡Ve a buscarla en la estación de trenes que está cerca de aquí! ¡Muchas gracias!
-¡Vuelve aquí maldito muchacho o juro que te cortaré en pedazos y te venderé a muy buen precio!
Lo haría sólo si tuviera la oportunidad de verme luego, cosa que dudo... o, bueno... al menos espero que no lo haga.
Pedaleé sin parar las cinco cuadras hasta el semáforo, otra vez estaba en rojo, así que me detuve y aproveché los pocos segundos para ver si esa chica estaba por ahí buscando lo que se le había perdido. Nunca supe si lo que sentía era que estaba seguro sobre que era de ella o sólo eran deseos de que así fuera. Pero ya me había metido en esto y una vez que lo hago no pararé hasta que todo termine.
Las calles estaban casi vacías, así que no me tomó mucho tiempo darme cuenta de que no estaba en alguna de esas esquinas, mi última esperanza estaba en la estación y hacia allí me dirigí.
Una vez que llegué, dejé la bicicleta contra una pared, tomé a Hyokomon y comencé a bajar por las escalera. Ya podía escuchar al murmullo de la gente, incluso creo que también oí como algo metálico se caía, sólo esperaba que no hubiera sido la bicicleta rob... prestada. Había muchas personas, más de las que quería que hubiera. Antes de terminar de bajar, aproveché la altura para dar un vistazo general para tratar de localizarla a simple vista.
-¿Por qué no puede ser un poco más alta? Esto será inútil, tendré que bajar.
Recordé que el mensaje había cambiado del andén B1 al ED, así que no sería una mala idea ir hacia ahí primero. Avanzaba algo despacio, a los empujones, los daba y también los recibía, incluso en un momento empujaron tan fuerte al polluelo que casi se me cae de las manos. Hubiera sido malo que aquello ocurriera.
Por fortuna, la cantidad de gente disminuía a medida que me alejaba de la entrada y luego de otra dosis de empujones pude llegar a un lugar en el que veía un cartel que decía "A1", ya estaba cerca.
Me acerqué a la primer persona que vi, una mujer, para preguntar si no había visto a alguien como las descripciones que le daba, tratando de recordar la apariencia de la muchacha lo mayor posible.
-Es un poco más baja que yo, como hasta aquí, tiene dos colas en el pelo, algo así. Debe estar en el andén B1 -llevé mi mano hasta el pecho y luego las usé poniéndomelas en la cabeza para darle una mejor idea de cómo tenía el cabello a quien andaba buscando.
No recibí la respuesta que buscaba, pero me dio algo de información, las plataformas con la letra B se encontraban del otro lado, a pocos metros de donde estaba. Así que me dirigí hacía ahí, preguntando lo mismo a otras personas en el camino. Todas sin resultado, una, luego otra, luego otra...
-O-oye, ¿por casualidad no viste a una muchacha de una estatura como la tuya, cabello azul y con un peinado exactamente igual al tu... yo...? ¡¿Eres tú?! Te he estado buscando por todos lados, se te cayó esto y vine para regresártelo -saqué el teléfono móvil de mi bolsillo y estiré la mano hacia el frente-. Ahh, por fin te encuentro, creí que nunca lo haría. Espero que no hayas perdido el tren, un mensaje llegó diciendo que ahora te debías dirigir a la plataforma ED, yo... lo... lo siento, no quise leer tu mensaje, n-n-n-no, fue un error... -me apoyé sobre las rodillas y suspiré algo nervioso. Hasta que recordé la otra razón por la que había venido hasta aquí-. No te pediré nada a cambio, descuida, aunque me gustaría saber qué es "el nuevo mundo".
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Re: El agua refleja aquello que no podemos ver [Rin Okumura]

Mensaje por Mato Kuroi el Jue Abr 10, 2014 3:09 pm

Me había dado la vuelta dispuesta a salir de este lugar pero para mi desgracia..- ¿Donde quedó la salida?... -en este subterraneo solo había una entrada que era la misma salida pero al parecer me había adentrado mucho sin darme cuenta, seguro estuve caminando mas que ''solo hacia delante'', se que valía la pena quizás comprobar que la entrada no este mas adelante pero algo pasó por mi mente fugazmente ''El tren hacia el nuevo mundo se ha retrasado. Saldrá de la estación a las 9 horas con treinta minutos''- ¿Que horas son? -vi pasar a una señora a un lado de mi por lo que apenas tuve la oportunidad fui a preguntarle la hora.

- ¿9:14? Ya se está haciendo tarde... -dije en voz baja mirando hacia al suelo, después levanté la mirada hacia ella- Muchas gracias, ¡Que le vaya bien! -me alejé corriendo como pude entre esta multitud de gente.

Sabía que algo estaba mal, mi sentido común me decía ''date la vuelta y vé a buscar tu celular'' pero había otro lado de mi que me impulsaba seguir hacia delante e ir hacia, si no mal recuerdo, a la plataforma B1- Está bien, está bien... quizás deba ir a ver si el tren no se ha marchado, tal vez pueda alcanzarlo -una parte de mi me decía que lo que estaba haciendo está mal pero... ¡Enserio quería ver qué era el ''Nuevo mundo''! ¿De que estará compuesto? ¿Será igual que este? Espero que no sea ninguna broma pero... la verdad lo dudo, no parece muy normal que una persona desconocida te entregue un objeto nunca antes visto que aunque no parezca querer encender sigue funcionando y, además los mensajes... ¿Estaré siendo demasiado ingenua?- Ya no importa, el tiempo sigue corriendo y si no me decido no llegaré a ninguna parte. Está decidido.

Fui avanzando, buscando hacia en donde se encontraban los ascensores y, como si el destino lo hubiese llamado, un mapa del lugar se encontraba a unos pasos mas al frente. Sentí como si mis ojos irradiaran luz, una luz de esperanza, y de inmediato corrí a ver en donde me encontraba yo y donde estaba la plataforma ''B1''- ¿Oh? Llegué al centro muy rápido, pensé que seguía perdida entre las orillas... Veamos... -según este mapa algo dificil de leer pero tampoco tanto...- La plataforma B1 está yendo al oeste... un momento, ¡Yo venía de ahí! -pero que distraída soy, pude haber llegado desde hace mucho. Ya no tenía siquiera tiempo para preguntar de nuevo la hora, preferí volver a hacer uso de mis piernas y correr cuan rápido como podía hacia mi destino.

En mi recorrido fui empujada por varias personas lo que levantaba mi frustración de no poder hacer nada, yo no era capaz de responderles de la misma forma ni siquiera por accidente, pero tuve que guardarme esto si lo que quería era llegar a tiempo- Me pregunto si han llegado mas mensajes después de ese ultimo... espero que no, si ahora siento que no llegaré mucho menos lo haré si... -cerré los ojos y negué con la cabeza- No, no debo ser pesimista ahora. Está bien, si llegaré, ¡Debo llegar! -llegué a una de las escaleras donde se cambiaba de un andén a otro. Sobre esta decía ''B1'' lo cual, siendo honesta, me dieron ganas de saltar de la emoción pero me controlé porque aquí había MUCHA gente- Solo espero que no sean mas de las 9:30... Creo que le preguntaré antes a alguien más -estaba por irme a buscar cuando sentí que alguien me tocaba del hombro- ¡Que oportuno! -pensé en mis adentros, dandome la vuelta para ver que era lo que necesitaba dicha persona pero mi sonrisa se desvaneció y miré a ese chico con cierta sorpresa- ¿Él no es...? -creo que el no sabía dando cuenta de con quien estaba hablando, pues definitivamente no se veía sorprendido, o tal vez simplemente me había olvidado... no era como si tuviera que recordarme, solo nos vimos un momento y por el simple hecho de darme una dirección.

El buscaba a alguien, extrañamanete su descripción coincidía mucho conmigo... ¿Eh? No sé porque, pero el que mencionara mi estatura me hizo sentir más pequeña, creo que tengo un complejo- ¿Me... busca a mi? -no sabía como reaccionar, ¿Porque me estaría buscando? Me hace recordar a esas historias romanticas donde sucede algo similar y cuando el chico encuentra a la chica...

- ¿Me... estabas buscando? -con las mejillas rojas- Espera, ¿Que cosa? -reaccioné, apenada por lo que en mi mente se dibujaba anteriormente, pero al final lo que el quería hacer era encontrarme para entregarme algo...- ¡M-Mi celular! -de nuevo no sabía como reaccionar así que lo hice sin pensarmelo mucho. Tomé el celular y me aproximé hacia él dandole un rápido abrazo- ¡Muchas muchas gracias! ¡Pensé que lo había perdido! -quería ver la hora, quería ver si tenía mas mensajes, pero no lo vi conveniente en este momento, tal vez debería esperar a que uno de los dos se alejara.

Alcé de nuevo la mirada y escuché lo que me decía, aunque francamente no entendía muy bien lo que trataba de decir- ¿Como sabe que estaba buscando un tren...? ¡Eh! ¡Leyó mis mensajes! -mi rostro se puso rojo- Espero solo haya leído el ultimo, a veces soy capaz de mandar mensajes algo vergonzosos a mis amigas... -el no mencionó nada sobre esto, creo que no leyó nada o solo lo está ocultando por cortesía. Mejor no pienso en esto.

- N-No pasa nada... -no es que me haya gustado la idea de que leyera mis mensajes, pero admito que a veces la curiosidad puede llegar a traicionar, creo que si hubiera estado en su lugar tambien lo hubiese echo- ¿Eh? ¿El nuevo mundo...? -no sabía como responderle, ni siquiera yo sabía que era ese ''nuevo mundo'' sentía que las palabras se me revolvían y se desacomodaban, espero no decir algo incoherente...- B-Bueno... en realidad no lo sé, me encontré con un tipo ayer que me dio una cosa que según él es una llave pero no parece para nada una llave, y luego comenzaron a llegarme estos mensajes del ''nuevo mundo''... ¡Oh, por cierto...! -quería sacar el dispositivo para mostrarselo pero, cuando hice el movimiento para guardar mi celular en el mismo bolsillo en donde se encontraba esa cosa logré ver la hora desde la pantalla del exterior- ...¿¡9:27!? ¡Voy a perder el tren...! Lo siento mucho de verdad, pero tengo que marcharme -estaba por entrar al andén B1 que estaba solo al bajar las escaleras, cuando reaccioné- Espera... ¿Dijiste que se cambió la plataforma? -si era así creo que era imposible llegar ahora... tanto esfuerzo para nada.
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Re: El agua refleja aquello que no podemos ver [Rin Okumura]

Mensaje por Rin Okumura el Miér Abr 16, 2014 8:18 am

Al fin la había encontrado, estuve buscándola entre tanta gente y ahora que se encontraba al frente mío parecía que había sido nada más que un golpe de suerte. Tampoco pude darme cuenta de que era ella hasta después de unos segundos cuando la miré bien. Supongo que estando en medio de tanto alboroto, prisas y ansias no me había dado cuenta.
La muchacha reaccionó algo raro al principio, o bueno... durante todo lo que le decía, pero no iba a detenerme a juzgarla ni a pensar mucho en eso, no había tiempo. Aunque sí me preguntan qué fue lo que más extraño, diría que el abrazo, no es algo malo o eso creo, es que... es que fue inesperado y... creo haberme sonrojado en ese momento. Ella también lo... no voy a seguir hablando de esto.
A penas si había espacio oír los detalles de la conversación, cada uno hablaba por sobre las palabras del otro, aún así podía entender al menos lo más importante.
Al preguntarle sobre el nuevo mundo, se pudo notar algo de incertidumbre, como que si lo que me contaba era algo que fuera secreto y me ocultaba información. No era realmente una respuesta que esperaba, no parecía en nada algo relacionado con el mundo digital, pero tampoco podía descartarlo tan rápido.
-¿Qué? ¡E-espera, por favor!
De un momento a otro estaba por irse, ya estaba alejándose, pero cayó en el hecho de lo que había mencionado acerca del cambio de andén.
-Claro que sí, cambió, pooor... eso decidí venir a buscarte -preferí mentir. Quería ocultar que había venido, al menos en mayor parte, por lo del extraño mensaje, por la posibilidad de regresar al Digimundo. Así tal vez luego me contaría de verdad sobre lo que se trataba-. El mensaje decía que cambió de la B1 a la ED, tenemos que ir ahora, no queda mucho tiempo. Debe ser por aquí.
Comencé a correr pero paré a los pocos pasos para ver hacia atrás y hacerle una seña a ella con la cabeza luego de haber acomodado la sábana en donde estaba Hyokomon por sobre mi hombro.
Me guiaba por los carteles sobre las plataformas que se organizaban por una letra seguido de un número. Algunas letras tenían más números que otras, pero aun así no eran tantas, si nos dábamos prisa podríamos llegar a tiempo. Dos, tres. Letra C... D... Debería ser por aquí. F...
-¿F? ¿Y la letra E? ¿Donde se supone que está?
- me detuve y di media vuelta para ver a la muchacha y preguntarle-. ¿Has visto la letra E? ¿Nos hemos pasado de largo? ¡Maldición!¿Cómo es que... en qué momen...?
Me pareció ver algo en la pared contraria a las vías del subterráneo, sí era una puerta blanca, lo había notado desde el principio, pero ¿qué era lo que decía? Algo había que llamó mi atención, así que sin dudarlo me acerqué a mirar más de cerca. Era un baño de mujeres, un cartel indicaba que estaba fuera de servicio, pero justo abajo de el, se encontraba la letra que buscábamos. Iba a entrar dándole a la puerta un empujón, pero me detuve de golpe estando a punto de hacerlo, porque... no se supone que debería pasar, al menos no si ella me estaba viendo. De todas formas ¿qué iba a encontrar? Muchas mujeres haciendo lo que sea que hagan en el baño, no creo que sea mucho problema. Aunque no estaría mal asegurarme primero, y eso sería algo que ella haría. La miré con una sonrisa bastante nerviosa y abrí apenas la puerta hacia adentro.
-La-las... mujeres primero jeje. Por cierto ¿podrías decirme si hay alguien dentro? Sólo por... curiosidad -decía esto último algo sonrojado y mirando hacia un lado. No quería que pensara que quería saber eso por algo raro o algo así. Esperaba haberlo logrado.
Dejé la puerta a penas abierta por unos segundos hasta que vi que ella se aproximó por el espacio que había con el marco para avisarme que estaba completamente vacío. Sin pensarlo dos veces, entré bruscamente cerrando la puerta a mis espaldas y apoyando la espalda en esta para suspirar de alivio viendo el suelo. En ese instante miré hacia arriba, a sus ojos y abrí grande los míos extendiendo la mano que tenía libre hacia el frente y moviéndola rápidamente hacia los lados.
-¡No... no es lo que piensas, lo... lo juro, no trato de hacer nada malo. E-e-en serio! ¿Eh? -nuevamente con el rabillo del ojo pude notar algo a mi derecha, esta vez sobre las puertas de los baños individuales. Caminé hacia ellos -. Tienen letras en cada una, ¿será que...? Aquí está la D
Toqué el dibujo de la letra y era muy extraña , no sólo por que era diferente a las demás, el tipo de fuente era distinto al de las otras, pero era exactamente igual al que estaba en la puerta principal. A penas rocé mis dedos se abrió de par en par como si el viento hubiera hecho el trabajo. Lo que había dentro era tan inesperado como increíble, o bueno, mejor dicho lo que no había. Estaba completamente vacío, sin retrete y sin el depósito de agua que suele haber, y contra la pared del frente un sólo botón, cuadrado y de un color blanco.
-¿Será posible? -dije para mis adentros. Luego di media vuelta y la miré-. Es ahora o nunca, o vienes o te quedas. Tú decides.

Lo único que supe después, es que todo se puso negro, no se veía absolutamente nada, como si me hubieran cubierto la vista con un pañuelo y ni siquiera se podía notar un reflejo. Pude escuchar un golpe metálico y luego un zumbido constante pero a un volumen bastante bajo y al cabo de unos segundos pude volver a ver luz, aunque no era como me lo esperaba. Eran cuatro en direcciones opuestas y de un color azul algo oscuro que parecían parpadear o algo por el estilo, pero lo hacían de una manera suave, apagándose y encendiéndose de a poco. Me sorprendí al verlas que quise dar pasos hacia atrás, pero sólo uno bastó para que Hyokomon que venía colgando en mi espalda, chocara contra algo, por lo que lo moví un poco hacia el costado. Bajé la vista y ella estaba ahí también, la muchacha seguía conmigo, estaba al frente, aparecía y desaparecía a medida que la luz cambiaba.
-¿Q-qué se supone que es esto? -pregunté a pesar de que era la única cosa que me preocupaba, en realidad era el menor de los problemas. Estaba nervioso, pero... sólo un poco, por estar con una chica en un lugar tan pequeño y oscuro. Tenía que inventar algo para que la situación sea menos tensa y tenía la pregunta perfecta, pero a último momento dije otra cosa, hubiera preferido quedarme callado-. A-así que... ¿qué... hacen las mujeres en el baño? Di-digo, ¿qué hora es? ¿Qué hora es? Ehm... ¿estamos a tiempo?
Ya no quedaba nada, el tiempo se había agotado. Ya eran las nueve treinta cuando un resplandor comenzaba a entrar por el lado de la muchacha, una puerta se comenzaba a abrir desde el medio y una vez que terminó, un pasillo corto mucho mejor iluminado seguía por un tramo más y más allá unas puertas que comenzaban a cerrarse.
-¡Corre!
Sin pensarlo dos veces fui a toda velocidad a través del pasillo y al atravesarlo pude ver que era un tren sin duda algunas, era el tren que estábamos buscando, sin duda alguna. Pude haber saltado y entrado al vagón... pero no lo hice, en ese momento recordé que el llamado no era para mí, no era yo el que había recibido el mensaje. ¿Y si de verdad no lo recibí porque no me lo merezco? ¿Será eso acaso? Pero ¿qué hay de Hyokomon? Está claro que él sí debe ir, no, tiene que ir, es su lugar. Lo siento, pero creo que las cosas pasan por algo. Yo no iré, pero el polluelo sí y la muchacha que venía atrás también lo haría.
Arrojé las sábanas con el Digimon adentro y me paré en medio de la puerta para detenerlas con los brazos, pero no era suficiente, se cerraban muy fuertes.
-¡Entonces usaré todo mi cuerpo! -apoyé mi espalda en una de las mitades y mi pié sobre la otra y empujé con tanta fuerza como pude, aún se seguían cerrando pero podía mantenerlas sólo un segundo más-. ¡Apúrate y entra! ¡Ahoraaa!



Off: Eh... lamento haber controlado a tu personaje, de verdad u_u Si te interrumpe algo en tu respuesta me dices y lo edito. Te prometo dejaré que controles a Rin en un post cuando tú quieras, no me sentiré tranquilo hasta que lo hagas ^^
Por último, tengo que preguntarte algo con respecto al final de esto de arriba, lo que ocurre es que puedo agregarle algo que te mencionaré por chat, aunque es completamente opcional, puedo ponerlo al principio del otro, así que no hay problema :3
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